domingo, 18 de octubre de 2009

JOAQUIN SOROLLA BASTIDA - IMPRESIONISMO - LUMINISMO


    



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BIO


BIOGRAFIA DE JOAQUIN SOROLLA


 






Joaquín Sorolla y Bastida (Valencia, 27 de febrero de 1863 - Cercedilla, 10 de agosto de 1923), fue un pintor y artista gráfico español. Joaquín Sorolla fue uno de los pintores españoles más prolíficos, con más de 2.200 obras catalogadas


Cuando apenas contaba con 2 años de edad, fallecieron los padres de Joaquín Sorolla en una epidemia. Al quedar huérfanos, su hermana Eugenia y él, su tía Isabel, hermana de su madre, y su marido, de profesión cerrajero, los recogieron. Pasados los años intentaron enseñar a Joaquín Sorolla, en vano, el oficio de la cerrajería, advirtiendo pronto que su verdadera vocación era la pintura. En 1874 Joaquín Sorolla empezó a estudiar en la Escuela Normal Superior donde le aconsejaron que también se matricularse en las clases nocturnas de dibujo en la Escuela de Artesanos. En ésta última Joaquín Sorolla recibió, en 1879, una caja de pinturas y un diploma como premio «por su constante aplicación en el dibujo de figura». Ese mismo año Joaquín Sorolla ingresó en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Carlos a la par que trabajaba en el taller de su tío, el cual estudió junto a pintores como Manuel Matoses, Benlliure o Guadalajara.


Fue en la Academia de San Carlos donde Joaquín Sorolla conoció a otro alumno, Juan Antonio García, hermano de quien más tarde acabaría siendo su esposa, Clotilde García. En 1880 Joaquín Sorolla consiguió una Medalla de Plata por su obra Moro acechando la ocasión de su venganza en la exposición de la sociedad El Iris


Al acabar su formación, Joaquín Sorolla comenzó a enviar sus obras a concursos provinciales y exposiciones nacionales de Bellas Artes, como la de Madrid en mayo de 1881, donde presentó tres marinas valencianas que pasaron sin pena ni gloria pues no encajaban con la pintura oficial, de temática histórica y dramática. Al año siguiente ,Joaquín Sorolla estudió la obra de Velázquez y otros autores en el Museo del Prado. Por fin, en 1883, Joaquín Sorolla consiguió una medalla en la Exposición Regional de Valencia y, en 1884, alcanzó la gloria al conseguir la Medalla de Segunda Clase en la Exposición Nacional gracias a su obra Defensa del Parque de Artillería de Monteleón, obra melodramática y oscura hecha expresamente para la exposición, tal y como le dijo a un colega suyo: “Aquí, para darse a conocer y ganar medallas, hay que hacer muertos.”Joaquín Sorolla cosechó otro gran éxito en Valencia con su obra El crit del palleter sobre la Guerra de la Independencia. De esta manera, Joaquín Sorolla fue pensionado por la Diputación Provincial de Valencia para viajar a Roma donde, a la vez que trabajaba, conoció el arteclásico y renacentista, así como los grandes museos, contactando, además, con otros artistas.


Joaquín Sorolla con su amigo el pintor Pedro Gil se desplazó a París durante el primer semestre de 1885, viviendo de cerca la pinturaimpresionista que produjo en él, ya de regreso en Roma, variaciones en su temática y estilo, llegando a pintar el cuadro religioso El entierro de Cristo, con el que no tuvo el éxito esperado.


En 1888 Joaquín Sorolla contrajo matrimonio con Clotilde García en Valencia, pero vivirían un año más en Italia, esta vez en la localidad de Asís. En 1889 se instalaron en Madrid y, en apenas cinco años, Joaquín  Sorolla alcanzó cierta fama y prestigio como pintor. En 1894 Joaquín Sorolla viajó de nuevo a París, donde desarrolló el luminismo, que sería característico de su obra a partir de ahora. Joaquín Sorolla comenzó a pintar al aire libre, dominando con maestría la luz y combinándola con escenas cotidianas y paisajísticas de la vida mediterránea. En obras como La vuelta de la pesca, La playa de Valencia o Triste herencia, Joaquín Sorolla describió el sentimiento que producía la visión del mar Mediterráneo, comunicando el esplendor de una mañana de playa con un colorido vibrante y un estilo suelto y vigoroso. Con Triste herencia Joaquín Sorolla recibió, en 1900, el Grand Prix en el certamen internacional de París. Además Joaquín Sorolla siguió con su pintura de denuncia social que tantos éxitos le había reportado en los últimos años con obras como I encara diuen que el peix és car (1895).


 


Por aquel entonces, Valencia le nombró hijo predilecto y meritorio, y le fue dado su nombre a una calle. Tras muchos viajes por Europa, principalmente Inglaterra y Francia, Joaquín Sorolla celebró una exposición en París con más de medio millar de obras, que le dio un reconocimiento internacional inusitado, conociéndose su obra pictórica por toda Europa y América. Joaquín Sorolla expuso su obra en Nueva York en 1909 y cosechó un éxito sin precedente alguno, con obras como Sol de tarde o Nadadores, entre muchas otras. También lo hizo, en 1911, en el City Art Museum de Saint Louis y en el Art Institute de Chicago. En noviembre de ese mismo año, Joaquín Sorolla firmó un encargo para la Hispanic Society of America por el que realizaría catorce murales que decorarían las salas de la institución. Con esta obra, realizada entre 1913 y 1919 y de tres metros y medio de alto por setenta metros de largo, alzó un imborrable monumento a España, pues en ella se representaban escenas características de diversas provincias tanto españolas como portuguesas. Joaquín Sorolla necesitó de casi todo el año 1912 para viajar por todo el territorio, realizando bocetos y trabajos de costumbres y paisajes. De esta obra destacan los óleos pintados en 1916 dedicados a niños y mujeres en las playas de Valencia, donde predomina la libertad de pincelada y la luz de su tierra. Algunos ejemplos son Madre e hija o Pescadora valenciana. También destacaba, fuera de esta temática, su inconmensurable lienzo Visión de España.


Otra importante faceta de Joaquín Sorolla fue la de retratista, de figuras importantes como fueron Juan Ramón Jiménez, el rey Alfonso XIII, Vicente Blasco Ibáñez, Ortega y Gasset, etc. También, en 1914, Joaquín Sorolla había sido nombrado académico y, cuando terminó los trabajos para la Hispanic Society, trabajó como profesor de composición y color en la Escuela de Bellas Artes de Madrid. La pintura de Joaquín Sorolla representó la aplicación directa del luminismo al paisaje y la figura, acercando por tanto esta tendencia a la sociedad de la época.


En 1920, mientras Joaquín Sorolla pintaba el retrato de la señora Pérez de Ayala en el jardín de su casa en Madrid, padeció un ataque de hemiplejia que mermó drásticamente sus facultades físicas y mentales. Joaquín Sorolla murió en su casa de Cercedilla el 10 de agosto de 1923.

 

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